Ir al contenido
Go back

El escaparate

Hay una diferencia entre explicar algo para que el otro entienda y explicarlo para que el otro vea que tú entendiste.

El primero sirve al lector. El segundo sirve al que escribe.

Los dos usan las mismas palabras. Los dos citan los mismos datos. Los dos empiezan igual.

Pero uno de ellos siempre termina con “mándame la palabra éxito”.

¿Para quién escribimos realmente?


Share this post on:

Next Post
Lo que no se puede automatizar