Ir al contenido
Go back

El filtro de la servilleta

En una servilleta nació el modelo de negocio de Southwest Airlines. En otra, alguien explicó cómo funcionaba su startup y consiguió el cheque.

La servilleta no es un formato. Es un detector.

Si puedes explicar tu idea en una servilleta, la entiendes. Si no puedes, no la entiendes todavía. No importa cuántas palabras le pongas encima.

Y hoy eso se nota más que nunca.

LinkedIn se llenó de gente usando inteligencia artificial para escribir sobre cosas que no puede explicar en una servilleta. El resultado son posts largos, enredados, llenos de jerga que suena sofisticada pero no dice nada. La IA no generó esa confusión. La amplificó.

Porque la IA es un amplificador, no un traductor. Si el pensamiento es claro, amplifica claridad. Si el pensamiento es difuso, amplifica ruido.

La servilleta no perdona. No tiene espacio para rodeos, para complejidad decorativa, para esa jerga que usamos cuando no hemos terminado de pensar algo.

La próxima vez que quieras publicar algo, antes de pedirle a la IA que lo escriba, intenta dibujarlo en una servilleta.

Si no cabe ahí, no está listo para existir en ningún formato.


Share this post on:

Next Post
El pirómano del seguro