Quitar el olor

Disfrazar un texto hecho con IA no agrega pensamiento. Lo que importa no es quién tecleó, sino si había alguien del otro lado.

Una pirámide con doce palabras prohibidas. Debajo, once herramientas para borrar el rastro. Miles de reacciones.

La publicó Ruben Hassid. De él he aprendido mucho. En esto no estoy de acuerdo.

La promesa es que nadie note que lo escribió una máquina.

En toda la lista no hay una sola línea sobre qué vale la pena decir.

Veintitrés instrucciones para que no se note. Cero para que importe.

Puedes prohibirte “en un mundo cada vez más”. Puedes romper el ritmo de las frases parejas. Puedes pedirle al modelo que se critique a sí mismo hasta que el texto quede impecable.

Porque el olor nunca estuvo en las palabras. Está en que nadie pensó antes de escribir. Una frase mal calibrada se arregla. Un texto sin criterio no.

Hay algo peor. Una lista así no nos vuelve más humanos sino más uniformes.

Esa frase que acabas de leer usa la estructura que la lista prohíbe con el número once. Funciona, porque la pensé.

Si obedecemos la lista, ya nada se escribe como queremos decirlo sino como nos toca decirlo. Un texto que no puede girar, que no puede romperse a la mitad, que no puede sonar raro a propósito, deja de tener autor.

Mira el gráfico con calma. De las doce herramientas que promete, una está repetida. La pieza que propone rigor no se revisó a sí misma.

Ahí está todo. Gancho, lista numerada, colores, “compártelo para que la gente deje de sonar a IA”. Un manual para disfrazarse mejor, escrito con el mismo disfraz.

Yo también tengo listas. No uso guiones largos. Me prohibí “paradójicamente” hace años. Son mías, las armé escribiendo, y no le sirven a nadie más.

Escribo con IA todos los días y no me da pena decirlo. Lo que no hago es producir volumen con ella y después pagar por esconder que lo hice.

Nadie nos lee para averiguar quién tecleó.

Nos leen para saber si había alguien del otro lado.

Para eso no sirve ninguna de esas herramientas.

El post original

El post original, para que juzgues por tu cuenta. La lista está bien construida y tiene cosas útiles. Mi desacuerdo es con lo que deja afuera.



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